Thursday, December 29, 2005

Carta del Vel

Queridos Amigos:
Hay dos tipos de sentimientos que pasan por mi mente en estos momentos: Uno es algo de tristeza por no poder estar ahí con ustedes recordando nuestros viejos tiempos de andanzas por aquellos campos maravillosos que DIOS nos permitió disfrutar en compañía los unos de los otros. Pero también siento alegría de saber que muchos de ustedes están ahí gozándose y alabando al SEÑOR por las grandes bendiciones que ha derramado en nuestras vidas.
Quiero mandarles mis más calurosos saludos y felicitaciones a cada uno de Ustedes por cumplir ya 10 años del egreso del bachillerato.
Pero también sentí la gran necesidad de contarles brevemente mi humilde experiencia en estos últimos seis meses de vida.
Al llegar hace unos meses a este lugar, me encontré con una realidad que existe en todos lados, pero de la cual nunca me había percatado. Nuestra iglesia esta siendo zarandeada. Además de los movimientos independientes que muchos de ustedes conocen, hay varios grupos separatistas que han salido de nuestra iglesia. Y si bien muchas doctrinas son compartidas, algunos de ellos ven tanta hipocresía y mundanalidad en la iglesia que afirman que DIOS los ha mandado a matar si es posible a los líderes para que no corrompan al pueblo.
Sinceramente nunca en mi vida había sentido tanta necesidad de estudiar la Biblia y el mensaje especial del SEÑOR para nuestros días. Por años los escritos de la mensajera de DIOS me parecieron lo más aburrido de leer, sin darme cuenta del gran mensaje que DIOS puso a mi alcance y al de todos ustedes para salvación eterna. Solo DIOS conoce cuánto tengo que cambiar en mi vida, y cuánto necesito de su gracia, pero por su santa misericordia todavía me da la oportunidad de volverme a El. Ruego a DIOS que las próximas palabras que me han hecho reflexionar en estos días puedan estimularte a ti a buscar a DIOS mientras pueda ser hallado”:
“Solo los que hayan fortalecido su espíritu con las verdades de la Biblia podrán resistir en el último gran conflicto. Toda alma ha de pasar por la prueba decisiva: ¿Obedeceré a DIOS antes que a los hombres?”
“La ignorancia no disculpa el error ni el pecado, cuando se tiene toda oportunidad de conocer la voluntad de DIOS”
“DIOS nos ha dado su palabra para que conozcamos sus enseñanzas y sepamos por nosotros mismos lo que El exige de nosotros. Cuando el doctor de la ley pregunto a JESUS: ¿haciendo que cosa poseeré la vida eterna? El SEÑOR lo remitió a las Sagradas Escrituras, diciendo: ¿Qué esta escrito en la
ley?, ¿Cómo lees?. La ignorancia no excusara ni a Jóvenes ni a viejos, ni los librará tampoco del castigo que corresponde a la infracción de la ley de DIOS, pues tienen a la mano una exposición fiel de dicha ley, de sus principios y de lo que ella exige del hombre. No basta tener buenas intenciones; no basta tampoco hacer lo que se cree justo o lo que los ministros dicen serlo. La salvación de nuestra alma esta en juego y debemos escudriñar por nuestra cuenta las Santas Escrituras. Por arraigadas que sean las convicciones de un hombre, por muy seguro que esté de que el pastor sabe lo que es verdad, nada de esto debe servirle de fundamento. El tiene un mapa en el cual van consignadas todas las indicaciones del camino para el cielo y no tiene porque hacer conjeturas. El primero y más alto deber de toda criatura racional es el de escudriñar la verdad de las sagradas Escrituras y luego andar en la luz…” (CS 542-546)
Oro para que el Espíritu de DIOS pueda tocar nuestros corazones con su poder y que nuestro próximo encuentro sea “ante el Santo de Israel” en la mansión celestial.
Los quiere,
Martín